martes, 8 de diciembre de 2015

Latinoamérica:Proyecto criollo, intervención estadounidense, dictaduras, populismos e izquierdas

XIX y XX: La Latinoamérica de los llamados a ser y a hacer

«Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo» Albert Einstein.
«La realidad es un desafío. No estamos condenados a elegir entre lo mismo y lo mismo» Eduardo Galeano
En mi primera clase de Historia de América Latina del siglo XIX la docente pidió a sus estudiantes definir a América Latina en tres palabras, así que tres palabras ¿Saqueada? ¿Robada? ¿Extorsionada? ¿Masacrada? ¿Violentada? ¿Manipulada? ¿Olvidada? ¿Comprada? ¿Vendida? ¿Bella? Ó quizá, una frase «Un pueblo sin piernas pero que camina» (Calle 13 en Latinoamérica, 2011).
Cuando se define a América Latina, cuando se habla de sus historias y de sus procesos ¿Exactamente de que se habla? ¿Quién o quiénes lo han permitido? ¿De quienes son los nombres en la historia? ¿Quiénes son los idóneos, ya sea por su conocimiento, por su carisma o por su poder de generar terror y miedo, para gobernar, para dirigir, para ser gestores del progreso y del orden? ¿Quiénes son los llamados a ser y a hacer? ¿Cómo deben asegurar seguir siéndolo a expensas de todo y todos?  Y ¿Qué ocurre con ese todos, ese pueblo y esos nombres que no aparecen en la historia ya sea porque no quisieron/pudieron o simplemente porque los desaparecieron?
El objetivo de este ensayo es evidenciar a grandes rasgos la Latinoamérica de los llamados a ser y a hacer. Para ello se expondrá la historia de cinco casos, el proyecto nación criollo del siglo XIX, las dictaduras, el populismo y las izquierdas del siglo XX, y por supuesto, las intervenciones del más grande de todos los llamados, Estados Unidos. Si bien, estas historias con frecuencia se entrelazan, se tratarán separadas con fines metodológicos.
Después de la, dudosa, independencia de la naciones latinoamericanas en el siglo XIX la consolidación política estuvo a cargo de los criollos, que a su vez eran la élite dominante, estos legitimaban su accionar en el discurso positivista y racial. En este discurso, los criollos eran los idóneos para gobernar, puesto que aquel que tiene el dominio de la ciencia y el conocimiento es el único que puede curar los males de un pueblo enfermo (Charles, H., 1990). Los criollos eran competentes para llevar a las nuevas naciones al desarrollo, a la civilización, al mercado internacional. Por ello, se exportaba materia prima, se buscaba atraer la inversión extranjera para el desarrollo, es decir, infraestructura, ferrocarriles y arquitectura, todo esto con el fin de atraer más inversión. También, se crearon constituciones que buscaban simbólicamente representar las nuevas, libres y civilizadas naciones, sin embargo, «no era un concepto que anidaba en las masas campesinas ni en la sociedad rural» (Gros Espiell, H., Pág. 454, 2003).
            En este mismo contexto decimonónico, existían otros llamados a ser y a hacer. Los caudillos cumplen roles importantes en las dinámicas sociales pero son motivados por sus aspiraciones personales de ascensión social. El arte también quedó sesgado puesto que solo aquellos que podían viajar a Europa a estudiar podían representar adecuadamente temas como progreso, patriotismo y civilización.
Desde el siglo XIX, Estados Unidos tuvo intervención en diferentes procesos latinoamericanos, pero es en el siglo XX que esta intervención se agudiza con el discurso de ser la nación llamada a proteger la paz, la soberanía y la democracia. Un ejemplo, es el tercer artículo de la Enmienda Platt, en la cual Cuba permite la intervención militar estadounidense  «para la conservación de la independencia cubana, el mantenimiento de un Gobierno adecuado para la protección de vidas, propiedad y libertad individual y para cumplir las obligaciones que, con respecto a Cuba, han sido impuestas a los EE.UU.» (Ecured., s.f). Estados Unidos también tenía ese derecho en otras naciones latinoamericanas, en especial en Centroamérica.
Después de la Gran Guerra y la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos ocupó el lugar hegemónico de Gran Bretaña. Buscó el dominio de su «patio trasero» con políticas como la Doctrina Monroe y posteriormente la Buena vecindad. Es importante tener buenos vecinos, como lo dice Franklin D. Roosevelt, para «prestar ayuda conjunta a cualquiera de las hermanas repúblicas presa de pasajera calamidad», sobre todo en un escenario bélico mundial como el que se presentaba.
            Durante todo el siglo XX se presentan múltiples intervenciones justificadas de Estados Unidos a otras naciones, por ejemplo, cuando acusa a Venezuela, Ecuador y Bolivia de refugiar terroristas, de entorpecer la lucha contra las drogas y de oponerse a la libre empresa (Anderson, R, 1997).
El dominio que buscaba Estados Unidos en Latinoamérica era tal, que gustaba de ayudar y financiar a dictadores para que estos accedieran al poder, puesto que nada mejor que un títere disfrazado de gobernante para respaldar los intereses de la gran nación.
Dictadores, otros llamados a ser y a hacer que acceden al poder generalmente con golpes militares. Dictaduras como la de Gerardo Machado y Fulgencio Batista en Cuba a inicios de siglo XX justificaban su accionar en el discurso de ser los encargados de recobrar y mantener el orden. Por supuesto que para mantener el orden era necesario controlar la oposición con lo cual se recurre a la opresión, represión, desaparición y el asesinato. Es el accionar dictatorial legítimo debido al miedo y el temor que logran ejercer en la población.  Ejemplo de esto es el caso Chileno con la dictadura de Augusto Pinochet en 1973, él es el llamado a recuperar la economía chilena del mal manejo que daba su antecesor Salvador Allende, como si históricamente la economía chilena no fuese fuerte debido a los nitratos. Claramente, Pinochet debía recuperar el «modelo individualista, competitivo basado en el culto del mercado y en la abolición de las conquistas sociales que habían obtenido los pobres de Chile» (Vega, R., Pág. 458, 2015).
Otro de los llamados a ser y a hacer son los populistas, surgen en dos periodos, el primero en 1930 y 1940 y el segundo en 1990 bajo el término «neopopulismo». Los populistas, o en su defecto neopopulistas, son los llamados a recuperar y representar los intereses del pueblo. Son los encargados de resolver los problemas económicos, políticos y sociales de las naciones, es decir, responder a la crisis de representatividad de los gobernantes de élite tradicional, recuperar la economía de la crisis económica producida por la Gran Depresión, combatir el desempleo y las desigualdades sociales de la clase menos favorecida, la cual predominaba. Por ello adoptaron ideas democráticas, antiimperialistas y nacionales, por supuesto esto en la teoría, en el discurso. Su accionar lo legitimó su carisma, su personalidad y su discurso vibrante. Lograron cooptar a las masas, al pueblo con una autentica demagogia. Sin embargo, después de acceder al poder, con el paso del tiempo adquieren rasgos autoritarios, corruptos y modifican las constituciones para que no sean juzgados por dichos actos. «Los populistas, entregados en un principio al pueblo, se configuraban ahora como reyes tiranos que protagonizaban la concentración de poderes gubernamentales, el fomento de la reducción de la descentralización de la autonomía para tomar decisiones estatales y finalmente, la consecución de regímenes hiperpresidencialistas» (Catillo, N., Pág. 2, 2015). Ejemplos de los llamados a ser y a hacer populistas son Alberto Fujimori en Perú, Hugo Chávez en Venezuela; y neopopulistas como, Álvaro Uribe Vélez en Colombia, Carlos Ibáñez del Campo en Chile y Juan Domingo Perón en Argentina.
Con respecto a las historias de izquierdas, también hay diferentes llamados a ser y a hacer la revolución «La idea de progreso, de leyes que gobiernan el desarrollo social, de la necesidad de una elite ilustrada, eran conceptos que podían trasladarse con facilidad del positivismo del siglo XIX al comunismo del XX. Tanto en el positivismo como en el comunismo se encomendaba a una elite ilustrada el papel decisivo por ser el grupo más capacitado para interpretar las leyes del progreso histórico» (Angell, A., Pág. 78, 1997). Las izquierdas a pesar de tener objetivos comunes y sociales no tuvieron éxito y no lograron cooptar a las masas por dos razones. La primera, se encontraban divididas. Existían opiniones opuestas en cuanto al fin y al medio para hacer la revolución, es decir, cual era la forma adecuada, la vía pacifica o la vía armada.  Los diferentes llamados a ser y a hacer la revolución luchaban internamente por defender una posición que a su entender era la idónea, y esta lucha interna importó más que la propia idea de cambio social. La segunda, no tenían bases solidas. Sus bases, los trabajadores, representaban solo una pequeña parte de la población que en su mayoría era campesina. No eran representantitos de la base popular «Se les consideraba demasiado europeos, demasiado intelectuales y demasiado de clase media» (Angell, A., Pág. 81, 1997).
Sin embargo, es importante no olvidar que en estas izquierdas muchos hombres y mujeres normales, estudiantes, campesinos, obreros, creyeron y lucharon por valores como igualdad, justicia y libertad. Lucharon por escribir otra historia, por otra idea diferente de Latinoamérica, «Que creyeron en nuestro país y en nuestra gente, y que por creer se jugaron la vida» (Galeano, E., s.f). Es importante no olvidar que si no aparecen en la historia es por que posiblemente los desaparecieron.
En la historia de América Latina hay muchos llamados a ser y a hacer. En cada periodo, se encuentran llamados particulares en cada país, instituciones como la iglesia y los militares. También, hay llamados a ser y a hacer abstractos, como el liberalismo y el neoliberalismo. En sí mismos, los llamados no deberían ser un problema en la historia latinoamericana. El problema radica que la historia es solo de ellos porque el resto no tenían voz ni participación real y a aquellos que la tenían les cortaban la lengua y también las manos, por si acaso. Es evidente, que los llamados a ser y a hacer en la historia latinoamericana cambian de rostro, de figura y de discurso según las condiciones en las que se encuentren. Los criollos en el siglo XIX, dictaduras, populismos e izquierdas en el siglo XX, intervencionismo extranjero en ambos siglos. Es evidente desde el siglo XXI que esta situación se sigue reproduciendo. En general, las condiciones siempre van a ser propicias para que nosotros, los comunes y corrientes, estemos como ausentes a la merced de quienes escriben la historia. Ese es el problema, estar como ausente. En otra reflexión yo decía,  en el «desarrollo» no caben todos, ni siquiera la mitad, ni siquiera en el siglo XX y ni siquiera en el XXI. Los que caben muchas veces no están aquí y los que lo permiten, muchas veces son quienes gobiernan. Pero, ¿Quiénes permiten ese gobierno y esa forma de gobernar? ¿Quiénes no se informan? ¿Quienes no actúan? ¿Quiénes no se movilizan? ¿Quiénes no proponen? Es cierto que al intentar hacerlo las condiciones serán duras, pero si no lo hacemos no nos arriesgamos a escribir otra historia, a hacer las cosas de diferente manera para obtener diferentes resultados. No hablo de hacer la revolución, hablo de ejercer un compromiso participativo activo en lo que nos compromete, a nosotros y a los otros. No podemos permitir que la identidad latinoamericana sea no tener una. Debemos construir una Latinoamérica de todos y no estar como ausente en la Latinoamérica de los llamados a ser y a hacer.

REFERENCIAS

Anderle, Adam. (1988) «El populismo». En Historia de Iberoamérica, Tomo III. Madrid: Ediciones Cátedra.

Angell. Alan. (1997) «La izquierda en América Latina desde 1920» En Bethell, Leslie Historia de América Latina. Vol. 12. Barcelona: Crítica.

Calle 13. (2011) «Latinoamérica» en Disco Entre los que quieran. Puerto Rico: Sony.

Castillo, Nicolás. (2015) Reseña Critica sobre Steve Ellner: «Hugo Chávez y Alberto Fujimori: Análisis comparativo de dos variantes de Populismo». En: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=17710102 Luis Guillermo Patiño Aristizábal, Porfirio Cardona Restrepo: «El neopopulismo: una aproximación al caso colombiano y venezolano». En: http://aprendeenlinea.udea.edu.co/revistas/index.php/estudiospoliticos/article/view/2812.Mario Eduardo Poblete Vásquez: «Populismo Latinoamericano: una perspectiva comparada».En: http://www.uvm.cl/csonline/2006_3/pdf/populismo%20comparado.pdf

 EcuRed (S.f) Enmienda Platt. Recuperado el 24 de noviembre de 2015 en http://www.ecured.cu/Enmienda_Platt

Galeano, Eduardo (s.f) Abracadabra. Recuperado el 25 de noviembre de 2015 en http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-64375-2006-03-17.html

Gros Espiell, Héctor (2003) «Constitucionalismo y codificación latinoamericanos: de la sociedad colonial a la sociedad republicana» (Capitulo 18) En John Lombardi Historia general de América Latina Volumen 5. Ediciones Unesco.

Hale, Charles (1990) «Ideas políticas y sociales en America Latina, 1870 1930». En Leslie Bethell [editor]. Historia de America Latina, Vol 8. Barcelona, Crítica.

Jacques, Ranciere. (1992) «El rey muerto» en Los nombres de la historia: Una poética del saber. Buenos Aires: Ediciones Nueva Visión

Lych, John. (1987) «Los caudillos de la independencia: enemigos y agentes del estado nación » en John Lynch, Hispanoamérica 1750-1850: Ensayos sobre la sociedad y el estado, Bogotá, Universidad Nacional.

Thorp, Rose Mary. (1997) Las economías latinoamericanas 1929-1950. Bethell, Leslie Historia de América Latina. Vol. 11. Barcelona: Crítica,. Páginas 47-82.

Vega Cantor, Renán. (2015) «Contra la mercantilización de la universidad: la rebelión de quienes no quieren ser clientes». En La universidad de la ignorancia. Capitalismo académico y mercantilización de la educación superior, Ediciones Ocean Sur, Páginas 442-501.

 Vega Cantor, Renán. (2010) «Amargo bicentenario de la independencia en Colombia. ¿Cuál independencia?». Casa de las Américas, Núm. 59-60. Páginas 147-171.



Indicadores de pobreza en Colombia

El propósito de este ensayo es revisar los indicadores existentes de pobreza en Colombia para establecer si existe algún indicador que por sus características permite una mejor medición de la pobreza. Posteriormente se expondrá la magnitud y evolución de la pobreza en Colombia, esto en el periodo de 1997 a 2008-2010. Finalmente se describirán las políticas públicas sociales que ha implementado el estado colombiano para reducir la pobreza y analizaran las posibles políticas que debe implementar el estado para reducir la pobreza en el 2014-2015.

Para realizar este ensayo se hizo uso de tres referencias. La primera es el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM-Colombia) 1997-2008 y meta del PND para 2014 elaborado por el Departamento Nacional de Planeación (DNP), la Dirección de Desarrollo Social (DDS) y  Subdirección de Promoción Social y Calidad de Vida (SPSCV). La segunda es Índice de Pobreza Multidimensional para Colombia (IPM-Colombia) 1997-2010 elaborado por Roberto Carlos Angulo Salazar, Yadira Díaz Cuervo y Renata Pardo Pinzón. La tercera Metodologías oficiales y arreglos institucionales para la medición de la pobreza en Colombia realizado por el DNP.

En Colombia existen índices que miden las condiciones de pobreza y condiciones de bienestar estos son Necesidades básicas insatisfechas (NBI), el Índice de condiciones de vida (ICV), el Índice de focalización del gasto social (SISBEN), el Índice de desarrollo humano (IDH) y el Índice de oportunidades humanas. Solo el NBI fue creado para la medición de pobreza. En algunos casos el ICV y el SISBEN han sido adaptados para medir dicha condición de privación. Sin embargo, estos índices son insuficientes porque solo calculan promedios y no incidencia, adicionalmente carecen de vigencia. Por ello se desarrollo el Índice de Pobreza Multidimensional para Colombia (IPM-Colombia) con la metodología de Alkire y Foster (2007). Este índice es apropiado para el caso colombiano puesto que mide la severidad y la brecha de la pobreza.
Entonces, el Colombia se manejan actualmente dos tipos de medición. La medición directa que es el IPM y la medición de indirecta que mide la pobreza monetaria con la Línea de pobreza (LP).
La LP se calcula teniendo en cuenta el ingreso per capita de la unidad de gasto, es decir, que los ingresos que tiene determinado hogar son suficientes para suplir las necesidades como la canasta básica de alimentos. En caso de que los ingresos sean insuficientes el hogar será considerado pobre. El LP se hace cada 10 años y se realiza por medio de una encuesta de ingresos y de gastos.
Por su parte, el IMP refleja distintos conjuntos de privaciones. Este indicador mide cinco dimensiones que son: las condiciones educativas del hogar, condiciones de la niñez y la juventud, la salud, el trabajo y el acceso a servicios públicos domiciliarios y a las condiciones de pobreza. Entre las cinco dimensiones hay un total de quince variables que buscan medir dichas dimensiones. Este método mide por corte dual, es decir, mide privación en cada dimensión y se tiene  un número mínimo de privaciones llamado K para considerársele pobre. Es decir, que un hogar es pobre cuando sufre privaciones en al menos K dimensiones. El valor K asignado es 33% según la ponderación de cada variable.
Ambos métodos se complementan con respecto a la medición de la pobreza sin embargo el que se ajusta de una forma más efectiva a las particularidades de la población colombiana es el IMP «Los indicadores de brecha y severidad son especialmente útiles para Colombia, pues estos permiten obtener información adicional sobre la profundidad y Magnitud de la pobreza, facilitando la focalización de programas y políticas» (Angulo Salazar, Díaz Cuervo Pardo Pinzón, Pág. 29). Es decir, este índice permite analizar múltiples dimensiones de pobreza. Adicionalmente, permite operacionalizarse para la construcción de políticas públicas, permite hacer seguimiento de las policías públicas vigentes lo cual es útil para determinar si estas están funcionando o es necesario redireccionarlas. También es más fácil para ser comprendida por público no especializado y por ende facilita la rendición de cuentas.

Con respecto a la evolución de la pobreza en Colombia en el periodo de 1997 a 2008- 2010 se ha visto evolución positiva en la disminución y reducción de la pobreza. En las gráficas presentadas por el DANE en todos los años ha sido más incidente la pobreza rural de la urbana, sin embargo, como lo mencionaba anteriormente se ha visto una reducción del -53% con respecto al -38%. Con respecto a la intensidad total de pobreza en 1997 el 50% de los pobres tenía privación media en 8 de 15 variables medidas por el IMP. Mientras en el 2010 son pobres 43% con una privación media en 6 de 15 variables. En la brecha en 1997 hay un enorme porcentaje de 22.9% mientras que en el 2010 se reduce a 9,3%. Con respecto a la severidad de la pobreza es evidente que la población rural tiene el doble de severidad de población en condiciones de pobreza que la población urbana aun así se presento un cambio del -61% frente al 59% en la reducción de la severidad.
Es evidente con estos indicadores que la reducción de la pobreza ha sido significativa en este periodo. Sin embargo, también hay que tener en cuenta las condiciones de pobreza por regiones. Un problema frecuente de mi país es que las zonas centrales como Bogotá y las zonas cercanas a esta tienen un mayor desarrollo, como se dice coloquialmente Bogotá es mundo y el resto de Colombia es otro. Este dicho aplica para la medición de pobreza puesto que Bogotá tiene los índices más bajos de pobreza. Sus alrededores como la región andina le siguen. Las regiones más pobres son aquellas que se encuentran en la periferia. En primer lugar la región Atlántica y en segundo la región Pacifica. Hay que tener en cuenta que hay zonas de Colombia de las que no se tienen datos y por ende no se ha podido establecer su condición pobreza. En estas últimas zonas es necesario trabajar.

Finalmente, se describirán las políticas públicas sociales que ha implementado el estado colombiano para reducir la pobreza y analizaran las posibles políticas que debe implementar el estado para reducir la pobreza en el 2014-2015. Con respecto a las políticas previas hay que tener en cuenta que bajo el gobierno del presidente electo Juan Manuel Santos «El Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2010-2014 “Prosperidad para todos” está sustentado en tres pilares fundamentales; más empleo, menos pobreza y más seguridad» (Conpes, Pág. 5). Con el fin de reducir la pobreza en este periodo las políticas públicas sociales se han enfatizado en la educación, en combatir el analfabetismo y propiciar que todos los niños asistan al colegio mejorando la infraestructura de estos y haciendo que la educación sea gratuita. Durante este gobierno, también se ha ampliado la Red Unidos y los planes de apoyo familiar como familias en Acción. Se han entregado viviendas gratuitas a los sectores más vulnerables. Dentro de este gobierno se han financiado algunos hospitales que se encontraban a punto de cerrar.
Es claro que se ha avanzado en los diferentes aspectos de pobreza multidimensional en este gobierno. La pregunta es ¿Es suficiente?, para ello debe hacerse un estudio más profundo sobre la inversión nacional y los beneficiados inmediatos. No olvidando que la mayoría de políticas sociales debe siempre enfocarse a las zonas más vulnerables, en el caso colombiano: la periferia como Atlántico y Pacifico y las zonas rurales.

Referencias adicionales
Colombia la paz ya viene, plan de gobierno las ideas de todos. Recuperado de http://www.santospresidente.com/media/cuadernillo-21MAY.pdf el 4 de diciembre de 2015. 

¿Qué es pobreza? ¿Cuáles son sus enfoques?

Definir la pobreza es una tarea difícil, actualmente esta tiene tres enfoques, el enfoque capacidades, necesidades y derechos. El enfoque capacidades plantea una perspectiva que busca abarcar todas las dimensiones y particularidades de pobreza. Orientado en sentido en el cual la pobreza no es solamente la falta de ingresos sino la falta de capacidades o facultades que permiten al individuo realizarse en función de sus necesidades básicas, humanas y sociales. Este acierto de enfocar la pobreza a una perspectiva multidimensional, enfocándose cualitativamente en el fenómeno, es también su limitación conceptual. Cuando un enfoque busca ser entendido en sus múltiples matices pierde la posibilidad de generalización puesto que es evidente que estos son propios de una determinada forma social situada en un tiempo y espacio determinado. Como no es posible generalizarla, los términos conceptuales utilizados llegan a ser ambiguos, esto implica que los términos del enfoque permanezcan en un grado de abstracción alto y difícilmente pueden ser sometidos a la operacionalización, es decir, a la práctica. Como dice Amartya Sen el tema mismo implica múltiples dilemas. Dentro de este enfoque Sen hace una distinción entre functions y capabilities puesto que las capacidades están en función de las funciones sociales, es decir, un individuo necesita determinadas habilidades y capacidades para poder realizar una función en la sociedad en que vive. Si una persona tiene determinadas capacidades que en otro tipo de sociedades serian útiles pero en suya no lo son estaría en una condición de pobreza «Cualquiera que no pueda llegar al nivel absoluto [de capacidades] sería clasificado entonces como pobre sin importar cuál es su posición relativa con respecto a otros» (Sen, 1985 en Calderón, 2004).

En el enfoque de necesidades, en primer lugar, es importante mencionar que para el autor las necesidades no son tan solo carencias o falta de algo sino también potencialidades humanas y colectivas (Neef), en este sentido, las necesidades son de dos tipos las existenciales y las axiológicas. La primera está orientada a las necesidades de Ser, Tener, Hacer y Estar. La segunda esta orientadas a necesidades de Subsistencia, Protección, Afecto, Entendimiento, Participación, Identidad y Libertad. El autor en la página 58 expone una matriz de necesidades (permanecen y son invariables en los periodos de tiempo y lugar) y satisfactores (cambian en el periodo de tiempo y lugar según como estos busquen satisfacer dichas necesidades) donde organiza diferentes condiciones en sus respectivas categorías. La diferencia entre estas dos, es principalmente que las existenciales están enfocadas al hombre en sí mismo y a su desarrollo y las axiológicas están enfocadas a la forma en que el hombre se encuentra en el espacio y satisfacción de estas.

La pobreza, desde el enfoque de derechos, trata de un fenómeno estructural y sistémico que es responsabilidad del estado. El estado como gestor y administrador de los bienes y recursos, debe garantizar para todas las personas en el territorio derechos humanos, económicos, sociales y culturales. Al ser responsabilidad del estado suplir dichos derechos para garantizar el bienestar y el desarrollo, este debe generar políticas públicas acorde a las necesidades de las personas. Es necesario que estas políticas estén en pro de garantizar los derechos humanos desde una perspectiva social y no con fin principal, el desarrollo económico de, desafortunadamente, unos pocos.


Estos enfoques lejos de ser diferentes y arbitrariamente opuestos, deben relacionarse y trabajar juntos, para concebir una visión integral, teórica y práctica, unidimensional y multidimensional, de la pobreza. A su vez, estos estudios deben realizarse en cada una de las diferentes sociedades espacio-temporales para ajustar los enfoques a los casos particulares y desde el ángulo o disciplina que se estudie no puede perder la dimensión humana tan intrínseca y tan real de sí misma. Conforme a esta máxima obligatoria,  se debe buscar erradicarla tanto en su forma absoluta como relativa. 

viernes, 17 de julio de 2015

La teoría del todo: Mis frases favoritas


¿Y si el secreto del universo tiene que ver con el sexo?



–Estudio Cosmología
– ¿Qué es eso?
–Como una religión para ateos inteligentes


Una de las grandes recompensas de este trabajo es que no sabes de donde ni de quien va a salir el siguiente descubrimiento


–No me has dicho porqué no crees en dios
–Un físico no puede permitir que sus cálculos se manchen por creer en un creador sobrenatural
–No parece un argumento sobre dios sino contra los físicos


Cuando las estrellas nacen y cuando mueren emiten radiación ultravioleta, si pudiéramos ver el cielo nocturno en luz ultravioleta casi todas las estrellas desaparecerían y lo único que veríamos serian esas espectaculares muertes y nacimientos


–Las estrellas son increíbles ¿no crees?
–Al principio dios creó el cielo y la tierra, la tierra era algo uniforme y vacío, las tinieblas cubrían el abismo…


–Solo estoy investigando las probabilidades matemáticas de la felicidad
– ¿Ya casi las encuentras?
–En un porcentaje decimal pero aun no hay resultado


–Por favor vete
–No quiero
–Tengo dos años de vida, necesito trabajar
–Te amo
–Tu, tu no lo sientes, sacas una conclusión falsa
–Quiero que estemos juntos el tiempo que sea posible y si no es mucho pues así serán las cosas. Estoy dispuesta
–No entiendes que me sucederá, me afectara todo


Demostrar con una única ecuación que el tiempo tuvo un inicio ¿No sería hermoso, profesor? Una única, simple y elegante ecuación para explicar todo.


–Steven está buscando una teoría que explique todo en el universo por eso dios debe morir
– ¿Por qué dios debe morir?


¿Quiénes somos? ¿Por qué estamos aquí? Si alguna vez lo sabemos sería el mayor triunfo de la razón humana. Entonces conoceríamos la mente de dios.


–Usted ha dicho que no cree en dios, ¿Alguna filosofía para la vida lo guía?
–Es claro que somos una raza avanzada de los primates en un planeta menor que orbita alrededor de una estrella común en la periferia de una galaxia entre otras 100.000 millones de galaxias pero desde el principio de la civilización las personas han deseado entender el orden subyacente del mundo. Debe haber algo muy especial sobre la naturaleza de los límites del universo y lo que puede ser más especial que eso es que no haya límites, y no debería haber límites para el empeño humano. Todos somos diferentes pero debemos pensar que sin importar que tan mala sea la vida siempre hay algo en lo que podemos tener éxito, mientras haya vida hay esperanza.



miércoles, 10 de junio de 2015

Opinión Sean Penn 11'09''01 : Cortometraje del 11 de septiembre


Director: Sean Justin Penn
Actor: Ernest Borgnine



Un cortometraje que dura 11 minutos, y este, como muchos otros detalles simbólicos hacen de este corto uno de los que sin duda hay que repetir para en cada vistazo descubrir nuevos, sorprendentes y significativos detalles.

El corto me hace pensar en que de ninguna forma la historia es lineal, es una red de memorias con abismos y recovas. Muchas veces la historia, la que es «digna» de contarse, expone solo un fragmentito que se ufana de grandote, y puede serlo, en la medida de que compromete a masas pero deja de lado las historias particulares de quienes no estuvieron, de quienes no habitaron y de quienes no supieron.

Sin duda, el 11 de septiembre de 2001 creó para la historia estadounidense –y en consecuencia para la mundial– una cicatriz honda y probablemente muy dolorosa. (Me gustaría conocer si tienes alguna historia personal o cercana con respecto a esta fecha, si deseas puedes compartirla en los comentarios).
Sin embargo, creo que el documental busca reflejar todo aquello que no cuenta historia de las grandes guerras y las grandes potencias. Todas aquellas que ocurren a diario, una y otra vez, y pasan desapercibidas.


El corto me hizo recordar mucho el libro de Jacques Rancière: Los nombres de la historia. El libro de este francés me hace pensar precisamente en cual es el foco de espectáculo, el discurso político con el que también se ha justificado muchos otros actos de mierda, de guerra. 


lunes, 8 de junio de 2015

¿Que es la sociología? Objeto de la sociología. Alex Inkeles

Editorial UTEHA (Unión Tipográfica Editorial Hispano Americana), México: 1968
Angie Cepeda 

Alex Inkeles
Alex Inkeles (1920-2010) es un sociólogo estadounidense graduado de la Universidad de Columbia en 1959. Pasó la mayor parte de su carrera como profesor de universidades prestigiosas como Harvard y Stanford. Gran parte de la obra del autor estuvo influenciada por la política extranjera estadounidense hacia la URSS. 

En el primer capítulo Objeto de la sociología de su libro ¿Qué es la sociología? Inkeles busca delinear el objeto de la sociología y dar a conocer la historia de esta ciencia. Esto dentro de un marco de imparcialidad,  puesto que el autor considera que los hechos por si mismos no son equitativos a la hora de hablar «“Dejo que los hechos hablen por sí mismos”. Los hechos pueden hablar por sí mismos, pero no se seleccionar por sí mismos» (Pág. 4). Por ello, no pretende desechar las particularidades propias de la diversidad.
Inkeles menciona las tres vías principales en las que se busca definir el objeto de la sociología.

La primera, es la histórica «“¿Qué dijeron los padres de la ciencia”?» (Pág. 2), esta pretende aprovechar los acontecimientos del pasado que muchas veces son antecedentes de sucesos actuales. Sin embargo, el autor advierte que esta conlleva el riesgo de hacer rígido el pensamiento de manera tal que no se contemplan las diferencias entre tiempos (pasado, presente y futuro).
La segunda, es la empírica «“¿Qué están haciendo los sociólogos contemporáneos?”» (Pág. 2), si bien esta es la menos ambigua también es altamente criticada. Por ejemplo, Wright Mills opina que revela una decadencia en la «imaginación sociológica» (Pág. 3).

La tercera y última, es la analítica, «“¿Qué nos dicta la razón?”» (Pág. 2), esta supone menos problemas que las dos anteriores puesto que basta con una definición y una explicación de algo. Sin embargo, también resulta subjetiva producto del inductivismo. 

Cibergrafía
Horton Smith, D. Biographical Memoirs . Consultado el día 8 de junio de 2015, en http://www.amphilsoc.org/sites/default/files/proceedings/1560207Inkeles.pdf

Biografía
Inkeles, A. 1968. ¿Qué es a sociología? México: Editorial UTEHA (Unión Tipográfica Editorial Hispano Americana).


miércoles, 3 de junio de 2015

Película: La noche de los lápices (1986)

Ficha técnica:
Dirección: Héctor Olivera
Guion: Héctor Olivera & Danielo Kon
Basada en: Libro homónimo de María Seoane y Héctor Ruiz Nuñez
Protagonistas: Alejo García Pintos, como Pablo Díaz
Vita Escardó, como Claudia Falcone
Pablo Novak, como Horacio Ungaro
Adriana Salonia, como María Clara
Pablo Machado, como Claudio de Acha
José María Monje, como Panchito
Leonardo Sbaraglia, como Daniel Alberto Racero

Frases interesantes:
(El fin de estas frases es dar cuenta de que va la película, y así mismo motivarle a verla)

« ¿Ya empezó a practicar con la ametralladora? » (Maestra)

«En la política lo primero es tener paciencia» (Padre de Claudia)

«Cada pueblo tiene el gobierno que se merece» (Obra animada)

«La cosa esta brava, estas de un lado o estas de otro» (Claudia)

«La revolución no se hace en cinco minutos» (Amigo a Claudia)

«Vos vas a vivir si yo quiero» (Investigador)

«Hay que podar un árbol para que de mejores frutos» (Sacerdote)

«Los protagonistas de las revoluciones son los pueblos no los hombres» (Horacio)

Resumen:

La película La noche de los lápices (1986) se desarrolla en La Plata (Argentina) en septiembre de 1975. La historia inicia con una reunión estudiantil en la cual los estudiantes querían determinar una alternativa para obtener el boleto estudiantil (un subsidio de transporte), las alternativas eran dialogar o protestar. La mayoría se encuentra a favor de protestar aunque eso signifique también represión. Cuando los estudiantes se encontraban manifestándose la fuerza «pública» actuó en contra de la protesta y los reprimió brutalmente. Al día siguiente en la prensa los estudiantes son calificados como extremistas y se dan los primeros vestigios de secuestros (en este caso de un profesor y dos alumnos), a pesar de ello, logran conseguir que se apruebe el boleto estudiantil.

Pero, cuando el país cae bajo el poder y control de la Junta Militar, se prohíbe que los lugares educativos permitan sindicatos, comités políticos e incluso «ideas ateas y antinacionales», por ello, la policía de la Provincia de Buenos Aires ingresa violentamente en una fiesta donde se mofaban de este nuevo proceso de reorganización nacional y los estudiantes son retenidos.

Los protagonistas de la película actúan ante el anterior acto de represión y la tentativa de retirar el boleto estudiantil. Por ello, disfrazan al colegio con pancartas exigiendo sus derechos y criticando la dictadura en los colegios.

Continúan las desapariciones (tres mas) y a los protagonistas empiezan a sugerirles que adopten medidas de seguridad. Sin embargo, no las acatan y empiezan a ser perseguidos hasta que entran en sus casas y los secuestran, a todos menos a Pablo. Él piensa que seguramente se los llevo la cana con el fin de asustarlos. Pablo se esconde por unos días pero cuando vuelve a su casa se lo llevan.

Empiezan los interrogatorios haciendo uso de la tortura con el fin obtener nombres, responsables. Mientras tanto los padres de Claudia la buscan, pero no obtienen respuesta sobre todo porque los abogados que han representado casos similares desaparecen, y ninguno quiere tomar el caso, incluso los oficiales sugieren que dejen de buscarlos.



Los estudiantes son puestos en celdas, empiezan a vivir fluctuaciones entre hallar esperanza al entonar canciones y las dudas acerca de su libertad. La película finaliza con dolorosas situaciones para cada uno de ellos donde solo uno, Pablo Díaz, es puesto en libertad, mientras la historia de los otros estudiantes esta aún inconclusa, está aún desaparecida.